Presentación

En México, la cultura de la preservación de la belleza arquitectónica casi es inexistente. Solo algunos sectores muy específicos de la población, tiene acceso a información oficial tanto arquitectónica como cultural. Esta falta de difusión impide que sea posible apreciar en toda su magnitud, este gran patrimonio con el que cuentan muchos municipios. Tan sólo en el estado de Guanajuato existen más de 400 ex haciendas, de las cuales, la mayoría son ruinas; otras han sido modificadas para construir restaurantes, servicios turísticos o para eventos sociales pero sin tomar en cuenta los lineamientos básicos de la restauración, ocasionando con esto la destrucción de los vestigios de las construcciones del siglo XVI y XVII.

Destruir las construcciones no borrara ese pasado difícil de explotación y excesos que representan las haciendas para algunas personas, ni ayuda a nadie el olvido en el que se encuentran muchas de ellas. En cambio, si se trabaja en la difusión y preservación de estas joyas de la arquitectura virreinal, permitirá al visitante reconstruir y admirar, desde un primer plano, un episodio importante de la historia de este país, con momentos trágicos y de bonanza, de esplendor y de decadencia, pero que forman parte ineludible del desarrollo y la historia de los pueblos, la cual si puede ser de interés para muchos sectores de nuestra población.

La búsqueda de opciones para lograr preservar estos sitios históricos y monumentos arquitectónicos tiene mucho tiempo, pero debido a que es un problema complejo, requiere una solución compleja que solo podrá ser posible si se logra conjuntar los esfuerzos de todas las partes involucradas e interesadas en el tema, ya que sólo así, unidos, habitantes, visitantes, organizaciones, instituciones educativas, culturales y autoridades de los tres niveles, es como podrá materializarse finalmente una opción viable y que permita a las nuevas generación, disfrutar de este patrimonio arquitectónico tan valioso para México y el mundo.